EUPHORIA “A GIFT FROM EUPHORIA”

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A Gift from Euphoria

1969. Capitol.

Pop/Rock/Psicodelia/Baroque Pop/Pop orquestal/Country-Rock/Bluegrass

Escuchar A Gift From Euphoria en Grooveshark

No alcanzo a comprender cómo, a finales de los sesenta, unos jóvenes más bien melancólicos (lo de Euphoria es por supuesto una ironía) llamados Hamilton Wesley Watt y William Lincoln, sin apenas currículum musical, consiguieron componer, producir e interpretar esta “obra maestra desconocida”; un disco de abultado presupuesto concedido a dos primerizos por Capitol Records, precursor de tantos sonidos que han llegado después (creo no pecar de exagerado si afirmo que éste es probablemente el disco que a Beck le habría gustado llegar a hacer algún día, y que definitivamente ya nunca hará). A Gift from Euphoria fue la muestra de dos talentos apabullantes pero sorprendentemente fugaces. Sus artífices grabaron este disco memorable y después, sin dar más explicaciones, desaparecieron del mapa (un par de años después, Watt tocó la guitarra y puso voces en Mythical Kings and Iguanas, un sólido disco de Dory Previn, y volvió a evaporarse para siempre jamás). Aunque algunas almas sensibles como Bernie Schwartz o más recientemente Coach Fingers tuvieron a bien desempolvar algún tema de su escueto cancionero, lo cierto es que el recuerdo de Euphoria se diluyó injustamente entre tantos grupos psicodélicos de los sesenta, aunque con el tiempo este disco alcanzaría un indudable estatus de obra de culto.

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Una de las pocas veces en las que Euphoria se dejaron fotografiar

Si le dedican un tiempo a estos dos talentos bartlebyanos descubrirán que A Gift… es un verdadero regalo musical de proporciones mayúsculas: hay aquí pop orquestal de arreglos superlativos, momentos arrebatadores de country-rock y puro bluegrass, melodías sugestivas que recuerdan al disco blanco de The Beatles, psicodelia a lo Grateful Dead, sentido del melodrama a lo Long John Baldry y momentos más aterciopelados que evocan a otro talento fugaz, Gram Parsons. Y también hay guitarras abrasadas en ácido, letras sobre excesos adictivos y extrañas notas de suicidio, explosiones, gritos, pasos apresurados, relojes de cuco… Todo un collage musical en el que destaca por encima de todo una voluntad iconoclasta y una esquinada sensibilidad que aún consiguen conmocionar. A Gift from Euphoria es el brillante legado de dos talentos olvidados que, en un efímero arrebato de genialidad, nos entregaron una única rodaja musical que nunca me cansaré de escuchar.

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