LUCIO DALLA “1999”

Lucio_Dalla_-_1999Lucio Dalla

1999

1966. ARC

Pop/Rock/Beat Rock/Soul-Rock

A mediados de los años sesenta, Lucio Dalla era un más que eficiente clarinetista y saxofonista del jazz italiano. Y así habría seguido seguramente por muchos años, si el gran Gino Paoli no hubiera intuido todo su potencial musical. Paoli le convenció para debutar como cantante solista con este sorprendente disco que, justo es decirlo, en su momento pasó sin pena ni gloria, pero en el que se aparecía por primera vez como algo más que un simple imitador de los ritmos beat anglosajones. En sus manos, el rock de los cincuenta y el soul de un James Brown (sólo alguien como Dalla se atrevería versionar su intocable I Got You) refulgían como algo completamente nuevo; una sucesión de ritmos desmadrados a los que el boloñés prestaba su peculiar sentido del exceso y su permanente ironía. Cuesta entender que fuera precisamente alguien como el melancólico y siempre exquisito Paoli –un hombre capaz de incrustarse una bala en el pecho en pleno ataque de spleen– el que supiera apreciar la medida del talento del hiperbólico y bienhumorado Dalla.

Lucio_Dalla_e_Augusto_Binelli

A Dalla le gustaba la música y el deporte. Pero por encima de todo le encantaba bromear.

En 1999, Dalla ejerce de crooner desatado y lenguaraz, capaz de hermanar el rock “ligero” a la italiana de un Adriano Celentano con el barroquismo vocal y el sentido del esperpento del mismísimo Screamin’ Jay Hawkins. Apenas participa en la composición de un par de canciones –aún estamos lejos de su época de cantautor “total” de la música italiana–, pero Sergio Bardotti, Gian Franco Reverberi y el mismo Paoli se encargan de brindarle un reguero de temas pletóricos y musculosos, ideales para sus imprevisibles desparrames vocales. El acelerado scat del inicial Quando ero soldato ya confirma bien a las claras la vocación deconstructora de Dalla, que luego ampliaría a todos los ámbitos de la música popular en una trayectoria que abarca más de cincuenta años. Lei –(Non E’ Per Me) –para mí la obra maestra de este disco– es una plegaria entreverada de soul con todo el dramatismo caradura del pop italiano. Y en L’Ora Di Piangere y Mondo Di Uomini entrega dos ejercicios vocales enloquecidos a medio camino entre el soul de Stax y el vitalismo napolitano. Y así hasta un total de doce temas. Háganme caso y disfruten del espíritu hedonista y sensual que Dalla exhibe en este disco inolvidable, el prólogo a contracorriente de una larga y sinuosa carrera musical.

Enric Ros

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